Cada cerveza con su copa

Una de las bebidas más antiguas del mundo y un símbolo de la amistad. En cualquier parte del mundo se pueden encontrar cervezas a tu gusto: rubia, tostada, negra… con alcohol o sin.

 

La cerveza es una bebida natural y con bajo contenido en calorías. No contiene demasiado alcohol, ni grasas, ni azúcares y es una buena fuente de hidratos de carbono, vitaminas y proteínas.

 

Cuando tomamos cerveza se ponen en marcha todos nuestros sentidos. La copa o vaso juegan un papel fundamental en su degustación. Los estudios científicos demuestran que  la forma de la cristalería afecta en el desarrollo y la retención así como en la efervescencia de la misma.

 

Copa Tulipa

Copa adecuada para servir cualquier tipo de cerveza alemana o belga, cerveza de frutas o una biere de garde. Por el estrechamiento que esta copa tiene en el cuello, el líquido demora en calentarse. Ideal para cervezas cremosas.

 

Stange o Tubo

Vaso alemán largo y estrecho adecuado para una pilsen o cualquier otro tipo de cerveza lager. Amplifica las matices de la malta y el lúpulo.

Flauta

La forma, larga y estrecha, garantiza que no se disipe con rapidez la carbonatación, es el preferido para servir cervezas afrutadas y gaseosas.

 

Weizen

Nada mejor que tomar tu Weizen beer en un auténtico vaso Babavian Weizen. Su longitud y finas paredes, permite apreciar color a la cerveza.

 

Jarra

Fuerte, robusta y grande. Tiene forma de una gran taza con asa que impide que el calor de la mano caliente la cerveza. Está concebida para cervezas, refrescantes y con poco deje de sabor.

 

Pinta

Vaso cilíndrico con una ligera conicidad en la boca. Formato clásico que favorece la formación de una espuma consistente y permite apreciar las características de líquido.