Consejos para comenzar el año con buen pie en tu negocio

A punto de finalizar 2015 llega el momento de ir pensando en los deseos que le pediremos al año próximo. Unos deseos que sin duda alguna deberemos trabajarnos. Nuestro negocio se planta frente a un año con muchos retos que alcanzar y muchos otros obstáculos que sortear. Nuestro primer objetivo debe ser el de entrar en 2016 con la mente clara y motivados por lo que pueda llegar. De nuestra gestión dependerá en gran parte la futura marcha de la empresa.

Resaca navideña

Uno de los peligros más comunes que enfrenta la hostelería en enero es la ‘resaca’ navideña, esto es, la excesiva confianza derivada de una temporada en la que las ventas se han situado por encima de la media anual. Hasta después de reyes no se puede hacer un verdadero balance en frío sobre cómo debemos afrontar el nuevo curso. presu

La Navidad nos habrá dejado posiblemente una buena caja. Es un error considerar como normal la afluencia de gente que hayamos podido tener en nuestro local. Es importante ser conscientes de este punto para evitar ‘depresiones’ post turrón.

Resultados y planificación

Una vez hayan pasado las navidades es el momento de sentarnos a valorar cómo se ha comportado 2015 en término de resultados. Qué hemos hecho mal y qué hemos bien durante el año precedente. Echando la vista atrás se nos arrojarán múltiples ‘trampas’ que hemos tenido saltar para avanzar. Comenzando por una crisis económica de la que poco a poco se va saliendo, tal y como señalan los últimos indicadores, nos plantamos en un año con mejores previsiones que el año anterior. Debemos estar preparados para ello pero, a su vez, ser cautos.

El análisis de 2015 nos dirá también cómo estábamos hace un año y cómo estamos ahora. Para planificar el nuevo año debemos marcarnos unos objetivos determinados. Estos objetivos deben tan ambiciosos como realistas. Una buena planificación abordará todos los puntos existentes: personal, ventas, inventario, mobiliario, etc.mobil

No hay bajón

Que la demanda pegue un ligero bajón en enero no quiere decir que nosotros debamos bajar un escalón. Tras haber aprovechado bien las navidades hemos creado una expectativa en el cliente que debemos seguir cumpliendo. Volver a lo de siempre no es una opción debido a que lo de siempre ya se conoce y lo que se conoce no da lugar a la sorpresa. Es una oportunidad de seguir innovando y trabajando. La mejora continua debe estar siempre en nuestro plan de negocio.

Innovación y renovación

Dentro de este apartado se pueden meter muchas cosas. Por ejemplo, innovación a nivel de oferta. ¿Qué estábamos ofreciendo en enero del año pasado? ¿Qué estamos ofreciendo ahora? Quizá haya llegado la hora de darle un nuevo aire a nuestra oferta gastronómica mediante la inclusión de platos propios que continúen con el estilo que nos identifica. La novedad, de primeras, siempre es vista con muy bueno ojos. De la misma manera, también podemos hacer un análisis sobre qué es aquello que menos ha funcionado en el último año y qué decisión tomar al respecto.

Es también momento de echar un vistazo al mobiliario y el menaje que utilizamos. El tiempo pasa factura a todos y un estado deteriorado del mismo es algo que los clientes percibirán y les causará una impresión. Es nuestra misión encargarnos de que esa impresión sea positiva.ambicion

Misión conjunta

Lo más importante del negocio de hostelería son las personas. Éstas deben sentirse parte de un todo y es nuestra misión que la cuesta de enero se les haga menos cuesta. El mensaje de objetivos, tanto en el fondo como en la forma, debe incluir a todos aquellos que formen parte directa o indirectamente de nuestro negocio.

El sentimiento de pertenencia es uno de los rasgos que más satisfacción –o insatisfacción- provoca en nuestros empleados. Una mala gestión de este sentimiento puede suponer una verdadera catástrofe en un mundo en el que se trabaja por y para el cliente, cara a cara. Tenemos que saber cómo se sienten los trabajadores de nuestro bar o restaurante. El método a utilizar es personal pero el objetivo es el mismo. Todos los trabajadores tienen que comenzar el año con las energías renovadas.