La clave del gin-tonic: ¡siempre apetece!

Después de comer porque es digestivo, después del trabajo para liberar tensiones, por la noche para amenizar la velada… cualquier momento y lugar es bueno para que los clientes pidan su gin-tonic. ¡Aprovéchalo!

España está desde hace años a la cabeza en el consumo de ginebra en sus más de 150 variantes que se presentan en nuestro país, convirtiéndonos en un referente a nivel mundial. Todo gracias al gin-tonic, una bebida de moda que no descansa desde hace una década, y que no ha conseguido ser destronada todavía, aunque muchos lo han intentado. Se trata de un combinado muy versátil que puede ser consumido en cualquier momento del día, siendo el cliente quién elige cuándo hacerlo porque siempre apetece.

El de los gin-tonic es un mercado que crece y evoluciona constantemente, asegurando ventas en los establecimientos que buscan el perfect serve o servicio perfecto del combinado, que no depende de nada más que del gusto del consumidor. Sin embargo, a la hora de preparar un gin-tonic “perfecto” hay que tener en cuenta los siguientes aspectos que marcarán la diferencia ante el cliente. Los cinco elementos que distinguirán tu servicio:

  1. LO PRIMERO, LA COPA. Los expertos aseguran que la copa de balón es el recipiente idóneo para preparar un buen gin-tonic. La razón está en que la anchura de la misma dispersa los aromas de la ginebra y de las burbujas de la tónica. Además, el hielo cabe más fácilmente en una copa ancha favoreciendo la mezcla entre este, las bebidas y otros elementos potenciadores del sabor. Las copas destinadas a los gin-tonic también se han desarrollado y son capaces de contener la medida exacta durante el tiempo suficiente para que los hielos no se derritan, aunque depende del ritmo de cada uno. Además, el tallo largo y estrecho permite que los combinados se mantengan frescos, la base ancha beneficia la estabilidad de la copa y el cáliz esférico permite que los licores se expresen en toda su amplitud y que en la manipulación no se derrame el líquido. Recomendamos la copa Peak o Party de Arcoroc para este servicio.
Copa Party Arcoroc

Copa Party Arcoroc 62 cl.

Copa Peak Arcoroc 72 cl.

Copa Peak Arcoroc 72 cl

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CUIDADO CON EL HIELO. Junto a la copa, el hielo es uno de los principales elementos que interfieren en que el gin-tonic sea “perfecto”. Uno de los detalles que el cliente percibe como excelente en este combinado, es que se sirva bien frío. Deben utilizarse hielos grandes, nunca picado, y ponerse la cantidad que la capacidad de la copa conceda, después remover para que la copa se enfríe y quitar el agua que se desprenda de ellos.
  2. LA ELECCIÓN DE LA GINEBRA. Las proporciones son muy importantes en este preparado, ya que se debe conseguir un equilibrio entre todos los elementos. La proporción recomendada de ginebra es de 4 a 7 centilitros, normalmente suelen ser 5 cl. Puedes usar un medidor para garantizar la cantidad exacta, no debe hacerse a ojo.                                                                                                                                           En nuestra carta podemos proponer ginebras “genever”, London Dry Gin, Old Tom Gin y Plymouth Gin; las hay según su sabor clásicas simples y complejas, suaves o savorizadas; también cítricas por su sabor, especiadas, herbales o florales. Es importante que dispongas de una carta de ginebras para que sea el cliente quien elija la que más le gusta, porque cada ginebra tienen su personalidad y hay un momento para cada una de ellos.
  1. Y LA DE LA TÓNICA. La tónica se puede servir con una cuchara imperial, penetrando mejor en la ginebra, o verterla suavemente directamente sobre el hielo para que pierda la mínima cantidad posible de gas carbónico al servirla y que se expandan sus aromas y burbujas. Nunca debe ser servida de manera brusca, el ritual del gin-tonic necesita su tiempo. Es recomendable que el combinado esté elaborado con 20 centilitros de tónica. También existen diferentes tipos según su amargor, dulzor, acidez, equilibro entre ácido, cítrico y amargo; aroma herbal, cítrico, floral o afrutado, de burbujas intensas y de neutralidad alta al mezclase con la ginebra. Deja que el cliente elija la que más le gusta o recomiéndale una para que le de ese sabor que busca en el gin-tonic.
  1. LOS BOTÁNICOS. Pepinos, pétalos de rosa, regaliz negro, jengibre… cualquier componente parece válido para la mezcla final, pero nada más lejos de la realidad, no hace falta abusar. Los ingredientes botánicos que se añaden tratan de potenciar un determinado aroma o crear matices y contrastes. Cada ginebra suele contar con una guía de estilo para aconsejar qué botánico es más recomendable para mezclar con ese sabor. No es recomendable echar al gin-tonic zumo de limón, a no ser que sea petición del cliente, y tampoco una rodaja de limón, sino la corteza que es la parte que contiene los aceites esenciales del limón para aromatizar la copa.
  1. ¡A DISFRUTAR! Remover con la cuchara y dejar que, durante 30 segundos, todos los elementos encuentren su sitio en la copa. Está en tu mano cumplir la máxima: un cliente satisfecho es un cliente que vuelve. Esto tiene más que ver con el ambiente y el trato que reciba en el establecimiento que con la calidad de lo que se le sirva. Por eso, porque un gin-tonic apetece a cualquier hora y cualquier día del año, tienes que saber adaptar tu establecimiento a los diferentes momentos en los que se puede disfrutar de él.