¿Por qué cambiar la carta de tu restaurante en verano?

¿Es necesario cambiar la carta de un restaurante en verano? La carta es una de las tarjetas de presentación de tu negocio, por ello una gran parte de los restaurante cuidan hasta el más mínimo detalle de ella, otros, desgraciadamente para sus comensales, no le prestan una gran atención.

 

Numerosos estudios revelan que los clientes están deseosos de novedades incluso en sus restaurantes más típicos o tradicionales. Sin embargo, hay que tener en cuenta que un cambio radical puede molestar a tus clientes más convencionales. Debes recordar que algunos de tus platos son el alma de tu restaurante y que son el motivo por el que muchos de tus clientes acuden a ti.

 

Otra cosa que debes tener clara es que lo primero que debes hacer, antes de aplicar los cambios, es evaluar el impacto que tendrán sobre tus clientes, empleados y otros elementos clave de tu negocio.

 

Consejos cambiar la carta de tu restaurante en verano

  • Te permitirá modificar o adaptar la carta con los productos de temporada procedentes de la huerta o del mar. Esto será sinónimo de que trabajas con productos frescos y saludables.
  • En verano, mucha gente cuida más su dieta, por lo que deberás ofrecer una carta más ligera y acorde a las temperaturas de esta época del año.
  • Elimina de tu carta aquellos platos que no han funcionado en la temporada anterior.
  • Aprovecha el cambio para tratar de innovar y ofrecer platos nuevos y diferentes.
  • Difunde tu cambio de carta a través de las redes sociales y otros medios de comunicación que tengas a tu disposición. Pregunta a tus seguidores y empieza a sacar conclusiones.
  • Destaca las especialidades de la casa en tu nueva carta.
  • No crees una carta excesivamente extensa. La elección puede ser eterna y ser un problema para los clientes. 5 platos por categoría es suficiente.

 

Cambiar la carta de tu restaurante no es una acción fácil. Deberás sopesarlo junto a todo tu equipo e incluso con tus proveedores para tomar una decisión definitiva. Hacerlo bien puede ser un gran impulso para tu negocio, hacerlo mal puede ser también un impulso, pero hacia abajo.