Trucos para llevar las cuentas de tu restaurante

Aunque ofrecer un producto de calidad y un buen servicio es imprescindible para del éxito de nuestro restaurante, no lo es todo. Saber llevar las cuentas del mismo sin que se nos atraganten todos esos números tiene su dificultad. Pero no es tan complicado como parece y, en la mayoría de las veces, pequeños pasos que se sigan con cierta frecuencia nos ayudarán a evitar quebraderos de cabeza innecesarios.

La fotografía de nuestra cuenta financiera nos permite evaluar la viabilidad del negocio. A partir de ese punto nos da una idea de cómo vamos y hacia dónde vamos, por lo que nos dispone a tomar mejores decisiones.

Establecer un itinerario

¿Qué vamos a necesitar y en qué cantidad? El itinerario no es un listado fijo inamovible. Todo lo contrario, debe ir modificándose conforme a lo que va ocurriendo en nuestro restaurante e incorporar aquellos elementos que necesitemos y eliminar los que no utilizamos. El itinerario nos indica el stock que tenemos en almacenes y cámaras. De esta forma sabemos cuánto dinero tenemos inmovilizado y llevar un control más exhaustivo sobre el mismo. Un aumento del control conlleva un aumento de la seguridad y disminuye el riesgo de incidencias (robos y descuidos). cuentas restaurante

Registrar todo el movimiento

Todo el dinero que haya entrado o salido de nuestro negocio debe quedar plasmado. En dos partes bien diferenciadas, tenemos que anotar los gastos y los ingresos del restaurante. Muchas veces ignoramos las cantidades más pequeñas al pensar que no influyen, pero es el acumulable de esas cantidades las que puede acabar marcando una gran diferencia entre lo que sale en nuestras cuentas y la realidad.

El libro de cuentas debe recoger todo el movimiento del capital. El control de los gastos nos da una idea aproximada de a dónde destinamos nuestros recursos. Es importante hacer una distinción entre los costes fijos, como el alquiler del local (si no es de nuestra propiedad), los sueldos de los empleados, las deudas con el banco, facturas, etc.; así como los costes variables, que varían en función del nivel de actividad. En este caso serían los productos alimenticios que adquirimos a nuestros proveedores.

Los ingresos también deben estar reflejados en el libro de cuentas. Incluso es aconsejable anotar las propinas que dejen nuestros clientes. De un vistazo podemos llevarnos una impresión de la marcha del negocio.

Cuidado con los gastos

Las cuentas de los gastos deben estar bien claros. Podríamos tener mucha gente en nuestro restaurante y la caja llena y que, sin embargo, no nos salieran los números. Identificar cada gasto es imprescindible para identificar el problema, puesto que es en este apartado donde suelen radicar las dificultades. Gastos excesivos en facturas de luz o agua, pagos a proveedores por encima del mercado o deudas asfixiantes con las entidades bancarias son algunos de los ejemplos de desnivelan nuestra cuenta de resultados. El reflejo detallado de los gastos nos permitirá ver de cerca el problema y tomar las medidas oportunas para resolverlo. KYOTO COCKTAIL arcoroc

Periodicidad diaria

Si bien en otro tipo de negocios no tiene mucho sentido, en el caso de la hostelería es altamente recomendable un control diario de las cuentas. ¿Por qué? Se trata de negocios de alta flexibilidad, cíclicos y sujetos a condiciones estacionales. Un promedio mensual nos incapacitaría para comprobar, por ejemplo, qué días de la semana son más fructíferos y cuales son más flojos. Estaríamos perdiendo una buena oportunidad para tomar decisiones estratégicas en cuanto a promociones, ofertas, etc.

Software de gestión

La manera en que realizamos las cuentas dependerá del tamaño de nuestro restaurante así como de las cifras que manejemos. Pero, aunque el papel y bolígrafo siga siendo eficaz, nos puede conducir a errores de cálculo y precisión. Hoy en día existen diversos programas informáticos de manejo sencillo que nos ayudan con los cálculos automáticamente.

Los programas de gestión registran las transacciones en el momento en el que ocurren. La tradicional caja registradora se queda anticuada si queremos llevar un rápido control de nuestras cuentas. Los terminales de punto de venta no solo nos facilitan la tarea de cobro sino que nos ahorra el tiempo que dedicamos a unificar los ingresos o gastos que hemos realizado en nuestro restaurante.